La producción de vino, una tradición argentina desde el siglo XVI
Olivier - 7 de junio de 2019
Argentina, una región excepcional ideal para la producción de vino
Argentina, la séptima región vinícola más grande del mundo con 222 000 hectáreas, es líder en la producción de vino en América Latina. En 2017, el país ocupaba el sexto puesto entre los productores mundiales con más de 1180 millones de litros, lo que supone un aumento del 25 % con respecto a 2016 (según datos de la Organización Internacional de la Viña y el Vino de 2018). Y la historia entre el vino y Argentina no es reciente, ya que se remonta al siglo XVI, en la época en que el territorio fue colonizado por los españoles. Los primeros viticultores fueron religiosos que necesitaban vino de misa. Pero fue con la llegada masiva de inmigrantes, sobre todo europeos, cuando se desarrolló la viticultura. Y a partir de los años 80, la calidad de los vinos argentinos ha mejorado considerablemente y han obtenido numerosos premios a nivel internacional.El vino, una antigua tradición que se ha mantenido a lo largo de los siglos
Desde hace varios años, Argentina es una de las principales naciones vitivinícolas del mundo. Los viñedos se encuentran principalmente a los pies de los Andes, entre los 800 y los 1700 metros. ¡Algunos llegan incluso a superar los 2000 metros de altitud! Y para regarlos, los viticultores cuentan con un ingenioso sistema de canales y estanques. Los principales viñedos se encuentran, sobre todo, en la provincia de Mendoza, que representa más del 60 % de la producción. Hay que decir que el país es especialmente propicio para la actividad vitivinícola gracias a su clima poco húmedo, su intensa insolación, sus escasas precipitaciones y su elevada diferencia de temperatura entre el día y la noche. Asimismo, el cultivo de las viñas en valles elevados las protege de los insectos, hongos y otras enfermedades que asolan otras regiones. Así, los viticultores utilizan muy pocos pesticidas —o ninguno—. Por lo tanto, pueden producir vinos ecológicos y satisfacer la demanda de los consumidores. Y desde que se plantaron las primeras viñas en el siglo XVI, han ido apareciendo nuevas variedades de uva y métodos de vinificación.Breve resumen de la producción argentina y del mercado
En Argentina, la variedad de uva imprescindible es el Malbec, que se importó de Francia a principios del siglo XX. También se cultivan Cabernet Sauvignon, Bonarda, Torrontés, Cereza y Ugni blanc. Así pues, en las tierras argentinas se producen tanto vinos blancos como tintos. Y aunque durante muchas décadas, por tradición, el vino se reservaba para el consumo de los habitantes, cada vez se exporta más. De hecho, la exportación ha permitido a los productores evolucionar y hacer frente a la crisis que afecta al país. En los primeros cuatro meses de 2019, por ejemplo, las exportaciones de vino embotellado aumentaron un 7,5 % con respecto al mismo periodo de 2018. Además, en el país, el enoturismo está en plena expansión, sobre todo en la provincia de Mendoza. Se trata de otra forma de reactivar la actividad y dar a conocer los viñedos y las bodegas a consumidores y turistas.Cargando...